"Hay que orar, orar mucho y no cansarse nunca de orar. La oración es la llave para entrar al paraiso. La Misericordia y las inmensas riquezas de Nuestro Señor están a disposición de los que oran con Fe y humildad". San Pío de Pietrelcina
Este es un espacio de espiritualidad para quienes deseen profundizar en el Misticismo del Santo estigmatizado, conocer su vida Y sus dones extraordinarios. Descubrir cómo a partir de su experiencia de dolor y sacrificio dió un sentido salvífico al sufrimiento, viviéndolo desde el Amor y la identidad con Cristo.
Aprender de su tierna devoción a María, Madre de Dios, por quien recomendaba siempre empuñar el "Arma", es decir el Santo Rosario y rezarlo con frecuencia para la salvación de las almas. Recoger su herencia espiritual: Los grupos de oración, los nidos de oración, el Santo Rosario.
También queremos que este sea un medio que nos permita recibir sus pedidos de oración y recoger testimonios de la acción de Dios en sus vidas por intercesión de Padre Pío.
Para mantenernos en contacto, escríbanos a:
psn.gruposanpio@gmail.com
miércoles, 29 de septiembre de 2021
lunes, 27 de septiembre de 2021
lunes, 20 de septiembre de 2021
Triduo en Honor a San Pío de Pietrelcina 2021
ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA
San Pío, ilumina nuestra mente y corazón, aumenta nuestra Fe
y fortalece nuestra voluntad. Aumenta nuestro amor por Dios y por el prójimo.
Ayúdanos a hacer el bien y evitar el mal. Defiéndenos de enemigos visibles e
invisibles y ayúdanos a lo largo de nuestras vidas. Tú que haces maravillas por
aquellos que te invocan, obteniendo la
curación de innumerables males, la
solución de problemas sin esperanza, obtennos de Dios la gracias que imploramos,
sobre todo ayúdanos a imitar tu vida santa y virtuosa. Por
Cristo Nuestro Señor. Amén
DIA 1 : "El Padre Pío, un sacerdote místico,
estigmatizado”
Reflexión:
El Padre Pío
llevó en su cuerpo durante 50 años las 5 heridas de Cristo crucificado, era el
sacerdote que leía las conciencias, el que conseguía conversiones admirables en
número incalculable, un fraile capuchino pobre que manejó mucho dinero en favor
de los más pobres, un religioso muy obediente, pero incomprendido por sus
superiores, un profeta que hablaba en nombre de Dios y anunciaba hechos del
futuro, orante y sufriente, pero que en él se manifestó de modo extraordinario
la gracia de Dios, quien lo colocó como una antorcha luminosa para iluminar la
oscuridad de la vida moderna, dedicó su vida en favor de todos, por los pobres
y enfermos, especialmente por los que se habían alejado de Dios y eran esclavos
del pecado. Tuvo una tierna devoción a María y al Sagrado Corazón de Jesús.
Palabras de Padre Pío:
«Que María sea la
estrella, para que puedas aligerar el camino, mostrarte el camino seguro para
ir al Padre Celestial; Que sea un ancla, a la que debe unirse cada vez más
estrechamente en el momento del juicio ". Padre pio
A
continuación se reza la NOVENA AL
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS (hoja 3)
Ofrecimiento del Dia 1: Por la humanidad que sufre en estos
tiempos de enfermedad, violencia, injusticia, crisis familiar, social y económica, para que Dios nos de fortaleza,
esperanza y nos ayude a aceptar su santa voluntad. Roguemos al Señor.
NOVENA Al
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
I.- ¡Oh Jesús mío!, que
dijiste: "En verdad les digo, pidan y se les dará, busquen y
encontrarán, llamen y se les abrirá!".
He aquí que, confiando en tus santas palabras, yo llamo, busco, y pido la gracia... .(pedir una gracia que se desea alcanzar)´
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío
II.- ¡Oh Jesús mío!, que
dijiste: "En verdad les digo, todo lo que pidan a mi Padre en
mi Nombre, se les concederá".
He ahí que, confiando en el Padre Eterno y en tu nombre pido la gracia... (pedir una gracia que se desee alcanzar)
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.
III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: "En
verdad les digo, los cielos y la tierra pasarán , pero mis palabras jamás
pasarán"
He ahí que, confiando en lo
infalible de tus santas palabras pido
la gracia......(pedir una gracia que se desee alcanzar)
Padre Nuestro, Avemaría
y Gloria.
Sagrado Corazón de
Jesús, en vos confío.
¡Oh,
Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los que están alejados de
ti, ten piedad de nosotros, pobres pecadores y concédenos las gracias que te
pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.
San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús. Ruega
por nosotros.
Oremos:
Dios todopoderoso y
lleno de bondad, que hiciste de San Pío un modelo de sacerdote de acuerdo con tu
corazón, has que alimentados de Jesús Eucaristía seamos en el mundo testimonio de tu Amor, convierte nuestro
corazón para que la Iglesia sea el faro
de luz y salvación en el mar de tempestad que es la vida.
Tú que vives y reinas
por los siglos de los siglos. Amén.
DIA 2 : "El Padre Pío, Mártir del
confesionario"
Reflexión:
Podemos resumir el ministerio sacerdotal del Padre Pío, en
dos polos luminosos: el altar y el confesionario. En el altar se inmolaba con
Cristo en la cruz y en el confesionario repartía la infinita misericordia del
Señor.
En el confesionario el Padre Pío desempeñó su paternidad con fuerza y ternura.
Era severo y exigente con los penitentes curiosos. Era inflexible con los
pecados contra la vida, los pecados de la blasfemia y la trasgresión del
precepto de la misa festiva. No era raro que cerrara la ventanilla del
confesionario en las narices de los penitentes , sus reacciones eran fuertes vibraciones de su espíritu para
romper barreras y sacudir ciertos corazones empedernidos.
El Papa Juan Pablo II, en la canonización del Padre Pío, dijo: “Aunque aquel
singular confesor trataba a los peregrinos con aparente dureza, éstos, tomando
conciencia de la gravedad del pecado y sinceramente arrepentidos, volvían casi
siempre para recibir el abrazo pacificador del perdón sacramental”.
Palabras de Padre
Pío:
"Siempre mantente
unido a la Santa Iglesia Católica, porque sólo ella puede salvarte, porque sólo
ella posee a Jesús Sacramentado, que es el verdadero príncipe de la paz. Fuera
de la Iglesia Católica, no hay salvación, ella te da el bautismo, el perdón de
los pecados, el Cuerpo, la sangre, el Alma, y la Divinidad de Jesucristo,
concediéndote por tanto la vida eterna; y todos los santos sacramentos para
llevar una vida de santidad." (Padre Pío)
A continuación se reza la NOVENA AL
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS (hoja 3)
Ofrecimiento del
Día 2: Por la Iglesia Católíca, por el
Papa, los obispos y sacerdotes, por el aumento de vocaciones a la Vida
sacerdotal y religiosa, para que Dios los proteja y santifique.
DIA 3: Padre Pío y la Espiritualidad de la cruz”
Reflexión:
La vida de Padre Pío estaba centrada en el misterio de la
Pasión y muerte de Jesús, aprendió de Él, enseñó en la Escuela del dolor, del
Sacrificio y de la Cruz, en la que nuestras almas sólo pueden santificarse.
Pero desde que Jesús, con su pasión y muerte, redimió al mundo, se abrió una
nueva perspectiva: “mediante el sufrimiento se puede progresar en la entrega y
alcanzar el grado más elevado del amor, gracias a aquel que nos amó y se
entregó por nosotros".
El principio de la fe cristiana es la fecundidad del
sufrimiento y, por tanto, la invitación, hecha a todos los que sufren, a unirse
a la ofrenda redentora de Cristo. El sufrimiento se convierte así en ofrenda,
en oblación: como aconteció y acontece en tantas almas santas. Especialmente
los que se hallan oprimidos por sufrimientos morales, encuentran en los
sufrimientos morales de Jesús el sentido de sus pruebas, y entran con él en
Getsemaní. En Él encuentran la fuerza para aceptar el dolor con abandono y
confiada obediencia a la voluntad del Padre.
Palabras de Padre
Pío:
"Conviene
acostumbrarse a los sufrimientos que Jesús les manda. Jesús que no puede
soportar verlos sufrir, vendrá a consolarlos y a confortarlos, infundiendo nuevo ánimo en el
Espíritu".
A continuación se reza la NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS (hoja 3)
Ofrecimiento del Día 3: Por las benditas almas del purgatorio, por la conversión de los pecadores, por la defensa de la vida desde su concepción
hasta la muerte natural , que Dios en su amor misericordioso derrame su gracia
sobre ellos. Roguemos al Señor
Cortesía: Grupo de oración San Pío de la Parroquia San Norberto - Lima -PERÚ
LOS ESTIGMAS DEL PADRE PÍO
El 7 de septiembre de 1910 Padre Pío estaba rezando bajo el olmo situado en Piana Romana cuando experimentó la primera aparición de los estigmas en manos y pies. Él mismo lo describió así a su superior, el padre Benedetto: “En el centro de las palmas de las manos apareció una mancha roja, del tamaño de un centavo, acompañada de un intenso dolor. También debajo de los pies siento dolor”.
Padre Pío no puede explicar ni comprender lo sucedido y esas manchas rojas le producen vergüenza, por lo que le pide a Jesús que haga desaparecer los estigmas visibles de su cuerpo. Jesús lo escucha. Las manos y los pies del fraile vuelven a estar como antes, sin señales y sin marcas, aunque el dolor no desaparece.
Fue el propio padre Benedetto, superior del fraile estigmatizado, quien le aseguró que “este hecho no significaba un abandono de Dios, sino que eran señales de su fino amor”, se trataba, por tanto, de los signos de los estigmas del Señor.
El fraile capuchino llevó en su cuerpo las cinco llagas de Cristo crucificado durante 50 años. Primero las sufrió de forma no visible, pero más tarde, quedaron impresas en su cuerpo para siempre.
Fue el 20 de septiembre de 1918, estando en oración en el coro de la iglesia, cuando Padre Pío recibe los estigmas visibles en sus pies, manos y costado.
Los estigmas del Padre Pío eran heridas profundas en el centro de las manos, de los pies y en el costado. Los tenía, literalmente, traspasados, y de ellos salía sangre a diario. Padre Pío se convierte así en el primer sacerdote estigmatizado de la historia.
"LOS NIÑOS SALVARÁN EL MUNDO" - Padre Pío
¿Quién es Padre Pío?. El Santo de los Estigmas de Cristo
Un acontecimiento que marcó intensamente la vida de Padre Pío fue lo que aconteció la mañana del 20 de setiembre de 1918, cuando rogando delante del crucifijo del coro de la vieja iglesia, el Padre Pío tuvo el maravilloso regalo de los estigmas. Los estigmas o heridas en manos, pies y costado fueron visibles y quedaron abiertas, frescas y sangrantes por medio siglo. Cincuenta años experimentando la humildad, la oración, el sufrimiento, el sacrificio.
El momento cumbre de su actividad apostólica era aquél en el que celebraba la Santa Misa. Los fieles que participaban en la misma percibían la altura y profundidad de su espiritualidad.
En el orden de la caridad social se comprometió en aliviar los dolores y las miserias de tantas familias, especialmente con la fundación de la Casa del Alivio del Sufrimiento, inaugurada el 5 de mayo de 1956.
Expresó el máximo de su caridad hacia el prójimo acogiendo, por más de 50 años, a muchísimas personas que acudían a su ministerio y a su confesionario, recibiendo su consejo y su consuelo. Era como un asedio: lo buscaban en la iglesia, en la sacristía y en el convento. Y él se daba a todos, haciendo renacer la fe, distribuyendo la gracia y llevando luz. Pero especialmente en los pobres, en quienes sufrían y en los enfermos, él veía la imagen de Cristo y se les entregaba.
Brilló en él la luz de la fortaleza. Comprendió bien pronto que su camino era el de la Cruz y lo aceptó inmediatamente con valor y por amor. Experimentó durante muchos años los sufrimientos del alma. Durante años soportó los dolores de sus llagas con admirable serenidad.
Cuando tuvo que sufrir investigaciones y restricciones en su servicio sacerdotal, todo lo aceptó con profunda humildad y resignación. Ante acusaciones injustificadas y calumnias, siempre calló confiando en el juicio de Dios, de sus directores espirituales y de la propia conciencia.
La muerte lo sorprendió preparado y sereno el 23 de septiembre de 1968, a los 81 años de edad. En los años siguientes a su muerte, la fama de santidad y de milagros creció constantemente, llegando a ser un fenómeno eclesial extendido por todo el mundo.
En Abril del presente año fue exhumado su cuerpo para el reconocimiento canónico con motivo del 40º aniversario de su fallecimiento, el cual está siendo expuesto ante la multitud de fieles que se congregan en San Giovanni Rotondo.
Padre Pío: un crucificado sin cruz.

Los estigmas del Padre Pío eran heridas profundas en el centro de las manos, de los pies y el costado izquierdo. Tenía manos y pies literalmente traspasados y le salía sangre viva de ambos lados, haciendo del Padre Pío el primer sacerdote estigmatizado en la historia de la Iglesia
LA ESPIRITUALIDAD DE LA CRUZ
A simple vista impresionan los estigmas exteriores del padre Pío. Sin embargo, desde el punto de vista teológico, el fenómeno no es importante por su aspecto clínico, sino más bien por, su transfiguración total en Cristo crucificado y resucitado. La cruz, ocupa un lugar central en la vida del cristiano; y el estigmatizado lo comprendió, vivió y propuso. Su idea es clara sobre el Plan salvífico de Dios, que gira en torno a la cruz de Cristo redentor. El cristiano, comprometido seriamente en su propia santificación, debe aceptar ese mensaje, imitar ese estilo de vida, encontrarse vitalmente con Cristo crucificado, con sencillez.
La cruz llevada por Cristo es la expresión más real y auténtica de la pertenencia a su reino. Sólo se es cristiano de verdad en la medida en que se acepta la cruz como opción fundamental de vida: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará» (Mt 16,24).

El Programa de Espiritualidad de San Pío
En la cruz se manifestó a los cristianos, el «Evangelio del sufrimiento». La realidad del sufrimiento está desde siempre ante los ojos, en el cuerpo, en el alma y en el corazón de cada uno de nosotros. Fuera del área de la fe, el dolor ha constituido siempre el gran enigma de la existencia humana. Pero desde que Jesús, con su pasión y muerte, redimió al mundo, se abrió una nueva perspectiva: “mediante el sufrimiento se puede progresar en la entrega y alcanzar el grado más elevado del amor, gracias a aquel que nos amó y se entregó por nosotros".
El principio de la fe cristiana es la fecundidad del sufrimiento y, por tanto, la invitación, hecha a todos los que sufren, a unirse a la ofrenda redentora de Cristo. El sufrimiento se convierte así en ofrenda, en oblación: como aconteció y acontece en tantas almas santas. Especialmente los que se hallan oprimidos por sufrimientos morales, encuentran en los sufrimientos morales de Jesús el sentido de sus pruebas, y entran con él en Getsemaní. En Él encuentran la fuerza para aceptar el dolor con abandono y confiada obediencia a la voluntad del Padre. Los discípulos de Cristo tienen el privilegio de entender el valor salvífico en el Evangelio del sufrimiento, ya que en el se esconde una particular fuerza que acerca interiormente el hombre a Cristo. Quien sigue a Cristo, quien acepta la teología del dolor, sabe que al sufrimiento va unida una gracia preciosa, un favor divino, aunque se trate de una gracia que para nosotros sigue siendo un misterio. Ahora bien, la fe nos lleva a aceptar este misterio y, a pesar de todo, infunde paz y alegría en el alma de quien sufre.

Misión de San Pío: Apóstol del confesionario.
El padre Pío fue un gran apóstol del confesionario; ejerció el ministerio durante cincuenta y ocho años, horas y horas, dedicado a los que acudían a él: hombres y mujeres, enfermos y sanos, ricos y pobres, eclesiásticos y seglares, procedentes de lugares cercanos o lejanos. En su causa de canonización este es ciertamente su mayor título de gloria, la confirmación de su santidad y el ejemplo más brillante que dejó a los sacerdotes de todo el mundo, de este siglo y de los futuros.

Padre Pío: el Cura de Ars de hoy
En entrevista concedida a L'Osservatore Romano, el P. Tessari resaltó, al iniciarse el Año Sacerdotal decretado por el Papa en ocasión del 150 aniversario de la muerte de San Juan María Vianney, las similitudes de este santo con el Padre Pío de Pietrelcina, santo estigmatizado a quien el Pontífice visitará este domingo 21 de junio.
"El Santo Cura de Ars hacía la misma cosa que el Padre Pío: celebraba la Eucaristía y se ponía a disposición para administrar el sacramento de la reconciliación. Quienes llegaban a San Giovanni Rotondo, buscaban al Padre Pío como quienes buscaban al Cura de Ars.
Seguidamente comentó como el Padre Pío fue, "un fraile, un sacerdote religioso que ha vivido con profunda observancia los consejos evangélicos: castidad, obediencia y pobreza, ha sufrido en silencio en las dificultades como un auténtico Cireneo y ha sido al mismo tiempo un crucificado sin cruz".
Ambos tenian el don de entrar en el corazón y la conciencia de los fieles y leer sus pecados, logrando muchas conversiones.

Santo Cura de Ars y Padre Pío


Monseñor Wilfredo Peña explica de una manera muy amena sobre la Doctrina de Padre Pío, quien aceptó el sufrimiento para purificar el Alma y configurarse a Cristo.
Programa producido por EWTN: "Camino a la Santidad".
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Grupo de oración San Pío de Pietrelcina - Lima -PERU
Nos reunimos los viernes y participamos en la Celebración Eucarística, oramos por las intenciones del Papa, por nuestros pastores, por las necesidades de la Iglesia, rezamos la Novena al Sagrado Corazón de Jesús. Reflexionamos en la Palabra de Dios y profundizamos en la espiritualidad de San Pío.
Puede enviarnos sus intenciones para orar por Usted a:
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